lunes, 15 de septiembre de 2014

CASI OBSCENO (RAÚL GÓMEZ JATTIN)

Si quisieras oír lo que me digo en la almohada
el rubor de tu rostro sería la recompensa
Son palabras tan íntimas como mi propia carne
que padece el dolor de tu implacable recuerdo
Te cuento ¿Sí? ¿No te vengarás un día? Me digo:
Besaría esa boca lentamente hasta volverla roja
Y en tu sexo el milagro de una mano que baja
en el momento más inesperado y como por azar
lo toca con ese fervor que inspira lo sagrado
No soy malvado trato de enamorarte
intento ser sincero con lo enfermo que estoy
y entrar en el maleficio de tu cuerpo
como un río que teme al mar,
pero siempre muere en él.

miércoles, 27 de agosto de 2014

Besos de Azufre - Por Francisco el Jimagua
  
“No quieren ellos que te bese, y si para sentir tus labios tengo que recorrer el mismo infierno, no me importa si al final te habré amado  en contra de todo".


Tu mar
desbordado en las algas vivas de mis orgasmos
eres oleaje que arrastra a mi orilla un instante
entres los gritos del tiempo
que el ansia en decúbito te amara
en este otro mar que es mi cuerpo.

Ayer
sus sales fueron estertor ante un alma sumisa
a la palabra de inicua y mutágenas sombras
en la sombra del discrimen anidó nuestro sol
por aquellos gritos que en silencio cantamos,

hoy no importa,
si siento tus labios dándome un beso
y ese beso me hace sentir amado

Porque tú  sal es blanco averno
en mi sentencia al deseo mundano
la práctica, nuestra practica
cuando me viro y en mi espalda
aparecen  tus suspiros
como estigmas de sangre,

tus nalgas en mi agarre
tu lengua poro tras poro
o al sabor de mi entrepiernas
ese instante, el nuestro
un beso que antecede un orgasmo
suplicio del ángel solitario
querer amar como nosotros es su imploro.

tu hombría me enloquece
cuando la luna se refleja en tu mirada de fiera
al sudor de nuestros cuerpos
estero de carcajadas

sulfuro de la voz que nos sentencie
a dos hombres que tantean su viento
y su aire al alma para amarnos sin final,

entonas un climax de canto querubín
que yo azufre, infierno y deseo
entrego mi salvación sin temor al fin
a tu prédica del te amo eterno y sincero.

Escrito y publicado por Francisco Cartagena Mendez, El Jimagua
Derechos Reservados

miércoles, 2 de julio de 2014

3:15 am


chaquetas húmedas, sacacorchos, Miguel, Pirulo, un buen vino que había robado días atrás en mi paso por el seminario -En realidad era un vino corriente-, ebriedad. Y Miguel me pregunta: - hey J, -Dime- ¿Qué se siente ser cómo tu?- ¿Cómo soy yo? - ¿Qué se siente ser homosexual? -No se demás que se siente lo mismo que ser heterosexual, nunca me he detenido a pensar en eso, pero ¿porque la pregunta? - Es que  a veces veo homosexuales por la calle y parece que son tan diferentes entre ustedes: algunos caminan de una manera, otros visten prendas llamativas, la mayoría hablan raro y tu, hay otros como tu, camuflados que parecieran comunes y corrientes. - Eso es porque somos comunes y corrientes